Queque de Banano Plant-Based

Húmedo, delicioso y sin batidora

Hay recetas que no solo alimentan el cuerpo… también el corazón.

Este queque de banano es una de esas. Nació de esos bananos que ya están demasiado maduros para comerlos así, pero son perfectos para transformarlos en un dulcito delicioso para acompañar el café de la tarde.

Es un queque sencillo, sin batidora, hecho en un solo bowl, ideal para acompañar un café, llevar a una reunión o simplemente para regalarte un momento de pausa.

Ingredientes

Secos

Procedimiento

  1. Precalentá el horno a 350 °F (180 °C).

  2. En un bowl grande, hacé puré los bananos con un tenedor.

  3. Agregá la leche vegetal, el vinagre de manzana, el aceite y la vainilla. Mezclá bien.

  4. En otro tazón, mezclá con un batidor de globo la harina, el azúcar, el bicarbonato, el polvo de hornear, la sal y la canela.

  5. Incorporá los ingredientes secos al bowl de los líquidos. Mezclá con una espátula hasta integrar, sin sobremezclar.

  6. Agregá las chispas de chocolate y mezclá suavemente.

  7. Verté la mezcla en un molde engrasado.

  8. Horneá por 40–50 minutos, o hasta que al insertar un palillo salga limpio.

  9. Dejá enfriar antes de desmoldar… aunque el aroma te va a tentar a cortarlo antes 😉

  • 2 tazas de harina de trigo integral

  • ½ taza de azúcar crudo

  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio

  • 1 cucharadita de polvo de hornear

  • ½ cucharadita de sal

  • 1 cucharadita de canela en polvo (opcional)

Líquidos

  • 3 bananos grandes bien maduros

  • ⅔ taza de leche vegetal

  • 1 cucharada de vinagre de manzana

  • ¼ taza de aceite vegetal

  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla

Extras

  • ¼ taza de chispas de chocolate

Tips

  • Entre más maduros estén los bananos, más dulce y esponjoso quedará el queque.

  • Podés agregar nueces, semillas o más chocolate si querés hacerlo más especial.

  • Se conserva perfecto varios días en un recipiente hermético y en la refri hasta por 7 días.

Un pequeño aprendizaje

Este queque me recuerda que en ocasiones lo que creemos que ya “no sirve” —como esos bananos casi negros— en realidad solo está listo para transformarse en algo nuevo.

En la cocina, como en la vida, muchas cosas cambian cuando las ponemos en el contexto correcto.

Maricel Martén

Soy ingeniera en alimentos y amante de la cocina hecha con propósito. Creo que comer plant-based no tiene por qué ser complicado ni aburrido, al contrario, puede ser lleno de color y sabor.

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